9.9.14

¿Qué pasa con las columnas dobles de Álvarez?


Escribía Pablo Guiraldes en la Summa+ 113

 ..."Hace más de treinta años, en algún pasillo o aula de la UB. Alfonso Corona Martínez, en medio de una de nuestras habituales divagaciones y sin motivo aparente, hizo la pregunta-desafío: ¿qué pasa con las columnas dobles de Álvarez? No tuve respuesta entonces para el enigma arquitectónico planteado por Corona, y por mucho tiempo ni recordé esta frase. 
Volvió a mi memoria en los últimos tiempos, mirando la ciudad por la ventana del tren, porque me llamó la atención la cantidad de torres residenciales del estudio Álvarez que se pueden reconocer a simple vista desde el tren. Y empecé a apreciar la manera en que su conjunto ayuda a dar sentido al perfil de la ciudad en este sector. 
Finalmente atribuí esa facilidad de identificación a la constante y a la vez variada presencia de este sutil recurso estructural en casi todas ellas: Las columnas dobles que tanto intrigaban a Corona Martínez."...

Ello dio la excusa para un interesante artículo (ver artículo) en el cual repasaba la impronta de las torres de MRA en nuestra ciudad. Sin embargo detrás de las dobles columnas había una fundamentación técnico-constructiva que el autor de la nota no alcanzó a descifrar.

¿Pueden entonces Uds., inquietos observadores del curso de A4 resolver este misterio?

¿Qué pasa con las columnas dobles de Álvarez?

13.6.14

La Porosidad Recortada de Steven Holl


Steven Holl Architects’ latest Chinese project, Sliced Porosity Block, is a showcase of his explorations of carved porous urbanism. The early watercolor diagrams make it clear that the project seeks to subvert the typical modernist rules of tower and base. A strong dynamic thrives and feeds on the interactions of mass, void, and the resultant parallax of their shifting alignments. The new project takes the ideas of porosity developed in the MIT dorm and Linked Hybrid projects to a higher level of refinement and formal exuberance. The sensitivity to color, pattern, environmental considerations, and metaphorical thinking are all marked departures from the earlier work.

The massing and resultant slices were driven by local codes in Chengdu limiting the amount of daylight that a new project can block from the existing fabric. The outer and inner facades of the project are cloaked in a postmodern, graffiti like gridded wrapper. Angled glass planes slice through these outer shells in a direct response to the sunlight restrictions. The end product is an undulating mass that hovers between urban form and natural landscape. The project captures the carving light, freezing it and thus locking impermanence into a permanent condition. This interaction of light and form should reminds us of the ever changing qualities of light we often take for granted, in a similar fashion as do the early cathedral studies by Monet. (ver artículo completo)

12.6.14

Una en Blanco y Negro - Espacio Público y Privado



En 1748 Giambattista Nolli publica por encargo del Papa Benedicto XIV, el Plano de Roma. Si bien el objetivo principal era determinar con exactitud la delimitación de los 14 distritos que componían la ciudad, a diferencia de cualquier relevamiento anterior, la propuesta del arquitecto italiano cambiará para siempre la historia de la cartografía urbana.

Por primera vez el urbanismo barroco comenzado con el plan de Sixto V se verificaba planimétricamente en toda su dimensión: la del espacio público.
Calles, piazzas, interiores de iglesias, patios recibían un tratamiento uniforme y detallado, como si de un continuum recorrible se tratara. Todo lo demás -muros, masa construída, espacio privado- se fundía en un gris único, y sin especificación alguna.


Una ciudad que cien años antes había comenzado un proceso de transformación con la apertura de sus nuevas vías, que conectaban los hitos urbanos de la Cristiandad y ponía en valor cada unos de sus monumentos, se convertía así en la primera ciudad moderna. Paradójicamente de esa manera, se reencontraba con su pasado más glorioso -el de los días del Forum Romano- a través del mismo recurso: la creación del Espacio Público.

8.5.14

Shigeru Ban es el Premio Pritzker 2014



El arquitecto japonés Shigeru Ban es el ganador del Premio Pritzker 2014. Con 56 años y oficinas en Tokio, Nueva York y París, Ban cuenta con una obra tan diversa como ecléctica. Desde la sede del Centro Pompidú en Metz hasta proyectos para las víctimas de desastres naturales (en 2010 estuvo en Haití, trabajando junto a la población local haciendo refugios y locales de cartón y papel). Conocida la noticia, Ban afirmó desde París que recibir el Premio era un "gran honor", y que esperaba seguir trabajando de la misma manera, "escuchando los pedidos de la gente" para la que trabaja. "Esta distinción es un estímulo a una manera de trabajar, una que sostengo independientemente del cliente, ya sea una empresa o una población en situación de catástrofe", completó. Ban es el recipiente número 38 del premio y el séptimo japonés, luego de que en 2013 también lo ganara un compatriota suyo, Toyo Ito.




En su declaración oficial, el jurado del Pritzker complementó a Ban, diciendo que el japonés ha "expandido las fronteras de la profesión, y ha permitido que los arquitectos se sienten en la misma mesa con los gobernantes e instituciones públicas (...) Su sentido de la responsabilidad lo ha llevado a crear una arquitectura de calidad al servicio de los más necesitados, combinado con un original enfoque para encarar estos desastres humanitarios". (ver artículo completo)

Por Juan Décima, ARQ Clarín, 24/03/14

La charla TED de Shigeru Ban

video

17.4.14

Arquitectura Holandesa Corriente - Otros Modos de Construcción


En esta oportunidad les traemos algunos ejemplos corrientes, en este caso en las afueras de Amsterdam, que muestran como el cladding y las fachadas ventiladas son standar constructivo.

En un país que nos tiene acostumbrados a ejemplos de arquitectura innovadora, indagamos ahora en su modo cotidiano de construir...

Que lo disfruten!









16.4.14

Morphosis - The Cooper Union

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Entramos de lleno en el tema de las pieles, y aprovechamos la publicación de la Cooper Union en la Summa+, para deconstruir y desmembrar (sí, aún más!) la delicada envolvente que recubre al edificio.

Del viaje a New York, pude rescatar esta serie de tomas que la recorren en su totalidad y la definen en su totalidad, de lo general al detalle.

Mención aparte para el desarrollo estructural, que se dibuja como una intrincada trama que utiliza para relacionarse con la calle. En conjunto, piel y estructura conforman una membrana que a veces traslúcida y a veces transparente, diluye la relación entre interior y exterior.

Sin embargo, los invito a que rastreen las plantas. Pronto comprenderemos que hemos caído en la trampa. Detrás de ese espacio amorfo, se esconde la severidad y pertinencia de las plantas más duras. Y todo en su justa medida, como si hubiera un acuerdo entre ambas partes. Entre el espacio simbólico y el estrictamente funcional.

Espero que les sirva!

7.4.14

El Caso Swatch



El reloj Swatch ha realizado por sí solo la recuperación de toda la industria relojera suiza. A fines de los años 70 la tradicional Iíder europea en la fabricación de elementos de precisión parecía irremediablemente comprometida por la invasión de los relojes japoneses.

La ETA-SA Fabrique d´Eubaches, desde hace mucho tiempo el más importante fabricante suizo de movimiento que, abasteciendo el 80% de las compañías suizas, veía precipitar su producción y ganancias. En 1980 la ETA decide probar y contrarrestar el éxito japonés con un producto económico pero de calidad, como para no irritar demasiado a los fabricantes suizos más conservadores que temían ver desacreditada la prestigiosa imagen de los propios modelos.

Bajo la guía del físico Wlhelm Salate, un equipo de ingenieros comenzó a trabajar sobre la idea de un reloj de plástico desarmable completamente automático. Para obtener ese resultado era necesario simplificar drásticamente los mecanismos, reagrupándolos en módulos prearmados, y evitar el montaje de elementos únicos con pernos y tornillos sobre “chassis” metálicos, operación todavía hoy efectuada manualmente con infinita y costosa precisión.



En 1981 estaba listo el primer prototipo. En lugar de las 90 piezas que componen habitualmente un reloj de cuarzo, el Swatch consta solamente de 51, insertadas en molduras especiales realizadas modelando directamente la caja en material sintético, con una innovación comparable con la introducción de la carrocería autoportante en la industria automotriz. En vez de tornillos metálicos, ribetes plásticos y soldaduras de ultrasonido con un especial cerrado del cristal que, soldado herméticamente a la caja, garantiza la impermeabilidad de los mecanismos. Pero antes que se iniciara la producción era necesario poner a punto todos los instrumentos: un material termoplástico maleable pero resistente, las maquinarias capaces de inyectarlo y moldearlo con la absoluta precisión requerida para la caja y por todos los minúsculos componentes: y diseñar una línea de montaje automática y con control electrónico.

El Swatch se produciría en un único ciclo de elaboración, con controles de calidad automáticos en cada estación de montaje, donde las eventuales piezas defectuosas serían dejadas de lado por la cadena productiva. Al final del ciclo, cada reloj sería sometido a un test térmico con cambios de temperatura de 0º a 100º durante 24 horas y a un control de la precisión del eventual calendario. Todo esto para garantizar la calidad de un reloj que no puede ser reparado pero que se vende a un precio razonable.




Como una casa de modas, la Swatch presenta cada primavera y cada otoño una nueva colección a cargo de Max Imgruter, director comercial, que escucha las propuestas provenientes de “consultores" repartidos por el mundo y atentos a cada tendencia estilística.

Bastan pocos cambios para tener relojes coloreados, transparentes, con mallas multicolores, con cuadrantes diseñados en las formas más diversas o confiados como maniobras de artes a grandes artistas. Unos pocos módulos sobreviven cada nueva colección y se convierten en clásicos, mientras que la mayoría pasa de moda.

3.4.14

El Edificio Safico y la Arquitectura como profesión eficiente

                                                                                                                                                                                                                                                         
No fueron sólo culturales las razones que definieron las características de la arquitectura Moderna en la Argentina en la década de 1930. Un factor económico decisivo para ello fue el surgimiento, en una enorme proporción, de sectores medios vinculados a las actividades comerciales, administrativas y de servicio, cuya expansión y posibilidades generaron el requerimiento de un tipo de alojamiento de aceptable calidad.

Las construcciones en este período, siguiendo con la reflexión de Francisco Liernur, no eran encaradas con destino a la venta sino a la renta, dado que entre otros factores la legislación impedía el fraccionamiento de los inmuebles en propiedad horizontal.

Paradójicamente la construcción de estos edificios fue producto de la Gran Crisis, cuyas consecuencias se advirtieron a pocos meses de desatarse en la bolsa de Nueva York. De 1929 a 1932 la inversión total en la construcción se redujo un 28,19% de lo que se movilizaba antes del crack. Frente a estas condiciones, algunos advirtieron que un camino para evitar la liquidación de capitales era concentrarlos en grandes emprendimientos de rentabilidad a mediano y largo plazo. La concentración eliminaría pérdidas inútiles, racionalizaría las operaciones edilicias al máximo, obtendría ventajas de precios, contaría con bajísimos salarios y polarizaría la demanda.

El primer edificio de esta serie lo constituye el Comega, construído en 1932 por Joselevich y Douillet. En 1933 comienza la segunda de estas construcciones, un edificio de 90.000m3, el más grande jamás imaginado en Buenos Aires, obra de los arquitectos Sanchez, Lagos y de la Torre: el Kavanagh.

A corta distancia del Comega se construyó en los mismos años sobre la Avenida Corrientes y en tan sólo 9 meses, el edificio Safico (1934). La sencilla partición de sus plantas, el desmesurado tamaño de los paliers y la distribución de la planta baja respondían a la coyuntura de la crisis, por cuanto el edificio debía de estar en condiciones de ser usado indistintamente para hotel, oficinas comerciales o vivienda. Aunque su volumetría fue determinada por las condiciones de máximo aprovechamiento del terreno, la realización del proyecto mediante un concurso permite suponer que se buscaba llevar a cabo la operación con el máximo de calidad. El trabajo ganador, del ingeniero Walter Moll, tuvo méritos destacables: la claridad de la volumetría de la torre, calzada dentro del cuerpo bajo, y la agresiva sintaxis (volumetría de aristas, ventanas alargadas o de ángulo) revelan un buen conocimiento del repertorio modernista y el ejercicio cuidadoso de los temas cardinales del funcionalismo (iluminación y ventilación, preocupación por aspectos mecánicos). Como en el caso de Kavanagh, es igualmente remarcable la calidad de los materiales y el cuidado de la ejecución general.

Nos encontramos ante un edificio que mantiene la vigencia de la adaptación constante a las fluctuaciones económicas, sociales y normativas.

Ábalos & Herreros - La Piel Frágil




Cuando se llama a alguien para hablar de su trabajo hay una pregunta constante y a la que en última instancia quien habla debiera dar algún tipo de respuesta. Esa pregunta es, expresada de la forma más simple, ¿hacia dónde vamos?, ¿cómo podemos interpretar lo que nos está pasando? Sabemos que pretender una respuesta totalizadora es estúpido. pero también lo es eludir esa pregunta, esa duda común; así que haremos el esfuerzo retórico de intentar una respuesta parcial y personal y emplearemos para ello, después de muchos intentos sofisticados, el más simple de los esquemas: una parte inicial teórica que pretenderá dar un marco conceptual, y una exposición posterior del trabajo práctico que tendrá como objetivo mostrar hasta qué punto ideas más o menos abstractas tienen una traducción simple, o menos sofisticada, así como mostrar la forma en que actividad práctica y especulación teórica se alimentan mutuamente, sin que los tiempos de uno y otro momento puedan ni deban separarse. (ver texto completo)